domingo, noviembre 21, 2010

Un paso más y siempre hacia delante

Vengo hoy cargadito con una historia que contar. Hace algo menos de dos años, empecé a correr. Al principio mi único afán era el de perder algo de peso, ganar algo de agilidad y fortalecer mis salud gracias al deporte. 

De niño apenas aguantaba diez minutos corriendo a un ritmo muy bajo. Hoy es a partir de la media hora cuando me empiezo a sentir bien corriendo. Disfruto pedaleando más de cien kilómetros sobre la bicicleta, soy capaz de andar cien kilómetros en menos de veinticuatro horas, puedo correr diez kilómetros en cuarenta y cinco minutos y levantarme a las 6 de la mañana para ir a trabajar y, al llegar a casa por la noche, salir a correr. Habrá quién se pregunte qué gano con todo eso. Diría que nada y mucho, depende de quién lo mire. En primer lugar, gano el placer de hacerlo, de cada vez que me pongo las zapatillas salir a darlo todo (aunque a veces cuerpo y mente vayan por caminos diferentes), de llegar cada vez más lejos...

Y de eso va todo esto, de llegar más lejos. Mi objetivo deportivo para este año lo cumplí en la Carrera Solidaria BBVA haciendo un tiempo real de algo más de cuarenta y cinco minutos. En mente tenía como propósito para el año que viene bajar mi tiempo en los diez mil y presentarme a una media maratón y, quizá, acabarla. Pues bien, ayer me inscribí en la Media Maratón de Villaverde no sólo con la intención de acabarla sino de hacerlo en dos horas.

A una semana del evento, me encuentro físicamente bien (superado un ligero susto que me llevé el viernes por la tarde) y psicológicamente con las ganas de  demostrar una vez más que querer es poder. Desde luego que esté con ganas no significa que vaya a ser un camino de rosas ni mucho menos. Durante esta semana probablemente pase por días en los que crea que soy capaz de correr dos maratones seguidas, días en los que no querré siquiera tomar la salida el domingo en Villaverde y días en los que ni me importará correr, sin embargo, sé que en cuanto me levante el domingo por la mañana sólo habrá un camino que tomar:
Dar un paso más y siempre hacia delante.

5 comentarios:

Alberto dijo...

Un pasito más, una lección más. Siempre enseñando, enérgico, vital y feliz.

Estaremos contigo el domingo ;) , como siempre David.

Un abrazo.

A do outro lado da xanela dijo...

Siempre me recomendaron salir a correr como modo (no sólo de perder peso) de vaciar la mente.

Sólo consigo trotar "cochineramente", nunca fui capaz de correr.

Lo sustituyo con paseos que son como un bálsamo para el alma.

Suerte en las carreras (Ahora y siempre)

Beso!

Oso dijo...

Alberto: no lo hago para enseñar a nadie, ya lo sabes. Lo hago por el mero hecho de hacerlo y disfrutar haciéndolo. Cada uno debe seguir sus pasos y no de los demás ya que de seguir los pasos de otro sólo terminarás en su meta y no en la tuya.

A do outro lado da xanela: seguro que el que te recomendó correr a modo de liberación corría. Sé que suena extraño pero cuando corro los pensamientos fluyen, van y vienen con total libertad. Es una sensación muy buena, quizá por eso no pueda dejar de correr. Sobre el trote cochinero, no hace falta correr muy rápido para llegar muy lejos. Cuando participé en la marcha de 100 kilómetros en 24 horas de junio, hacia el kilómetro 67 me adelantó un hombre que tendría sus 70 años a un paso tranquilo... Probablemente él cruzó la línea de meta ese día, yo no me quedé en el 73.

Disfrutad y sed felices.

Msx2001 dijo...

Grande Oso!! no paro de decir que cada dia te superas mas y que con esfuerzo se consigue todo en esta vida.

Saludos desde la nacion.

Oso dijo...

Msx2001: es cierto que con esfuerzo se consigue mucho en esta vida, pero no todo. Para todo hay un límite lo que pasa es que no sabemos dónde está. Yo estoy buscando el mío y ya te adelanto que 21.097 kilómetros no es.

Un abrazo.

Disfruta y sé feliz.