domingo, abril 15, 2012

Compromiso propio

Una de las cosas que más me gustan de esta locura que me ha dado ahora, correr, es que cada vez quieres ir un paso más, siempre un paso más. Sin embargo, con el paso del tiempo y compartiendo esta pasión conoces a muchísima gente que está en la misma onda que tú, gente con ese ansia por mejorar, esa necesidad imperante por conseguir un nuevo logro.

Una de las partes más bonitas es que en ese camino por mejorar, cada uno de nosotros adquirimos compromisos con nosotros mismos, sin presión por ningún agente externo, un compromiso que nace de nosotros mismos. En los procesos de coaching se facilita al coachee a que de él mismo surja el deseo de comprometerse y, puesto que este compromiso surge voluntariamente, es algo que se luchará por cumplir con todas las fuerzas. En esto del running popular, no hace falta facilitador, muchos de nosotros nos autocomprometernos a ir un paso más allá del que pensamos es nuestro límite.

Habrá quien se está preguntando a qué viene tanta reflexión sobre el compromiso propio (o compropiomiso como se me ha ocurrido llamarlo). Esto es debido a que nuevamente, en la búsqueda de mis límites, el próximo domingo vuelvo a encararme con la distancia madre del atletismo, la Dama, los 42k, el maratón.

Un año después, vuelvo a retarme en esta distancia tan bonita y a la vez tan respetada por todos los corredores, y después de tantas experiencias vividas calzando las zapatillas durante el último año y después de haber conseguido ir un paso más allá en los 10k y en el medio maratón, me pondré sobre la línea de salida el próximo domingo para afrontar mi segundo maratón, en Madrid, el que dicen (no puedo opinar comparándolo con otros porque sólo he corrido uno y fue también en Madrid) es un maratón urbano realmente duro. Hace tiempo me comprometí a alcanzar un nuevo límite enfrentándome a este reto y he estado haciendo todo lo necesario para llegar al día del evento con la seguridad de que he cumplido con el compromiso que adquirí conmigo mismo hace ya unos meses. El resultado, da igual. El éxito no se mide en segundos, el éxito se mide en esfuerzo. Y como siempre desde hace algún tiempo en mi vida, por el camino, he disfrutado y he sido feliz sabiendo que estaba haciendo lo que quería hacer para conseguir aquello que quería conseguir dándolo todo de mí en cada instante.

Aunque realmente hoy no he venido a barrer para hablar sobre mi compromiso para con el maratón de Madrid, no. Hoy vengo aquí para brindarles la oportunidad de comprometerse con ustedes mismos en conseguir un reto, no importa cuál, grande o pequeño, físico o intelectual, laboral o personal, lo que quieran. Piensen en aquella cosa que hace tiempo que desean conseguir y defínanlo siguiendo el principio SMART y comprométanse a seguir los pasos necesarios para alcanzarlo y cada cierto tiempo revise en qué medida están alcanzando o está siguiendo los pasos para alcanzar su objetivo. Estudien qué acciones de las que están ejecutando les están acercando a su meta y cuáles les están alejando. Esto le permitirá redirigir su camino hacia lo que desea conseguir.

A menudo se dice que las palabras se las lleva el viento así que un buen ejercicio para fortalecer el compromiso es escribirlo en un papel y guardarlo. Además también ayuda comunicar nuestros objetivos a la gente que nos rodea para que la pequeña presión social que el grupo pueda ejercer hacia nosotros, pueda ayudarnos a seguir luchando por conseguir nuestros objetivos, así que si lo creen conveniente, coméntenlo con su familia, amigos, compañeros de trabajo o su pareja.

Todo aquello que se necesita para alcanzar sus metas está en nuestro interior, sólo debemos dejar salir la fuerza que dentro de todos hay para ir un paso más, siempre un paso más.

9 comentarios:

Esa niña que vive dentro de mí dijo...

Me han encantado estas palabras tan sabias, y también ese nuevo término "compropiomiso" (muy adecuado).

Saludos.

David Roncero Domínguez dijo...

Esa niña que vive dentro de mí: me alegro de que te hayan gustado las palabras.

Disfruta y sé feliz.

Feliun dijo...

Para mí cumplir la palabra que le doy a los demás es esencial. Cumplir la palabra que me doy a mi mismo es vital.

Si no me respeto, si me engaño y no me creo, enseño a los demás a que hagan lo propio con mi persona.

Si te comprometes a algo, hazlo, hasta el final, aunque no tengas ganas. En cualquier objetivo a medio-largo plazo van a surgir épocas de desmotivación, y ahí es donde tu compropiomiso debe entrar en acción. Gracias por recordárnoslo.

David Roncero Domínguez dijo...

Feliun: es verdad eso que dices. Hay que seguir caminando incluso cuando las fuerzas flaquean. Si desistes te quedas en el mismo sitio y no avanzarás nunca. Gracias por completar la reflexión.

Disfruta y sé feliz.

Alberto dijo...

Y lo mejor de todo lo que nos dices David, es que eso se aprende. Todos podemos hacernos con las herramientas para "compropiometernos" para superarnos y alcanzar nuestros retos.

Nos han enseñado a comportarnos con los demás, pero no lo han hecho para como debemos hacerlo con nosotros mismos. Sin percatarse que para ser con los demás, primero hay que ser para con uno mismo.

Preciosa reflexión David, un abrazo.

David Roncero Domínguez dijo...

Alberto: claro que se aprende, eso es lo bueno. Hay muchas cosas que no nos enseñan y que tenemos que aprender por nuestros propios medios o que la vida nos va enseñando.

Disfruta y sé feliz.

lectoradicto dijo...

Estimado Sr. Roncero:

Llego aquí a partir de un enlace de un amigo en común, el Sr. Fernández. Desde hace unos meses sigo muy atento sus publicaciones, pues me parecen que tienen lecciones muy valiosas.

Compruebo con sumo gusto también que usted también tiene mucho que aportar, con un estilo muy propio y personal.

¿Se han planteado hacer algo juntos aprovechando sus potenciales? Ambos poseen una personalidad carismática, fuerte y con mucha energía, estoy seguro pueden aportar mucho en los negros tiempos que corren.

Un saludo cordial.

maria jose diez dijo...

Me ha gusta mucho tu reflexión...por quedar me con una frase me quedaría con..."Todo aquello que se necesita para alcanzar sus metas está en nuestro interior"

David Roncero Domínguez dijo...

Sr. lectoradicto: me alegra que lo que comparto sea de su interés. Aquí siempre tendrá un hueco para venir a sentarse y reflexionar. El Rincón Barrido también es suyo. Si de la amistad del Sr. Fernández y yo puede salir algo bueno, entonces algún día saldrá.

María José Díez: es un gran lema para animarse cuando uno no sabe si es capaz de alcanzar sus metas.

Disfrutad y sed felices.