lunes, agosto 27, 2012

Correr por el camino de Santiago sin asistencia

Más detalles en Ultraroncero.

La siguiente entrada tiene como fin único detallar qué material llevé yo corriendo por el camino de Santiago Francés durante 14 etapas en la segunda quincena del mes de julio. No soy ningún experto corredor de resistencia ni nada similar, sólo voy a mostrar qué llevé, qué utilicé y qué no. En este sentido, se aceptan sugerencias y comentarios de todo tipo, de tal forma que todos podamos aprender de las experiencias de los demás.

La mochila
Yo llevé una mochila Raidlight endurance de 10 litros. Se trata de una mochila muy ligera (610 gramos) muy bien pensada.

Su mayor ventaja es su ligereza y su acolchado trasero que se adapta perfectamente a la espalda así como su poca rigidez que permite a la mochila adaptarse al contenido.

Su mayor desventaja es que, para los que como yo utilizamos bolsa de hidratación, cuando la mochila va totalmente llena hay que vaciarla para poder sacar y meter la bolsa de hidratación. Esta desventaja desaparece cuando se utilizan bidones de agua enganchados a los tirantes de la mochila.

Ropa
En mi equipaje sólo llevé ropa deportiva de tal forma que cuando llegaba al albergue me ponía la ropa que iba a utilizar al día siguiente para correr. No tenía ropa de calle, sólo ropa de deporte.
  • 3 camisetas: dos de licra ligeramente compresivas y una técnica de correr sin mangas. Esto va a gusto del consumidor, sin embargo, como en las carreras, debe ser ropa que esté más que utilizada. Un consejo: la mochila puede provocar rozaduras en la ropa y destrozarte alguna de tus camisetas favoritas. Le pasó a un amigo que conozco...
  • 2 pantalones: marca Kalenji, sin virguerías. Me parecen muy cómodos y ya había corrido con ellos un ultra y muchísimas horas de montaña.
  • 1 malla pirata: hasta debajo de las rodillas. Muy útil en caso de frío y/o lluvia. El inconveniente de los pantalones normales es que con lluvia se pegan a la piel provocando dobleces que pueden provocar rozaduras en las piernas. Yo llevé esta malla ya que en caso de lluvia, aunque empapada de agua, al ir pegada al cuerpo desde el comienzo no hay problema de rozaduras.
  • 4 pares de calcetines: de caña baja sin llegar a ser tobilleros. El camino de Santiago transcurre mayoritariamente por pistas y caminos con mucha tierra. En caso de llevar calcetines tobilleros se corre el riesgo de que entre suciedad por dentro del calcetín y que esto provoque rozaduras en los pies.
  • zapatillas: en mi caso llevé unas Adidas Solution 2 de asfalto. Opté por estas porque eran las zapatillas que más uso tenían de los 3 pares con que contaba en aquel momento. Aunque estaban un poco pasadas de kilómetros las preferí por varias razones. La primera de todas la comodidad, ponerme las zapatillas cada mañana era como ponerme los calcetines, se adaptaban a mi pie perfectamente. La segunda es que al ser zapatillas de asfalto vienen con rejilla por delante y por los laterales lo que permite transpirar muy bien al pie y evitar recalentamiento del pie y la humedad. De esta forma la posibilidad de ampollas se reduce casi a cero.
  • jersey: yo llevé un jersey Under Armour semiimpermeable y cortavientos. El hecho de ser algo impermeable es una ventaja cuando la lluvia es muy muy muy ligera ya que nos evita tener que ponernos el chubasquero.
  • chubasquero: en mi caso llevé un chubasquero Marmot totalmente impermeable y transpirable. Apenas pesa 200 gramos, muy recomendable.
  • 1 braga: en caso de frío, nunca está de más para protegerse la garganta o taparse la nariz y boca. El último día la usé a modo de cinta para la cabeza  en lugar de la gorra para evitar que me cayera el sudor sobre la cara ya que no hacía mucho sol y la humedad me estaba haciendo sudar mucho.
  • gorra con capa: la capa para volar. Estamos hablando de pasarse bajo el sol más de 6 horas en verano. En mi caso llevé una gorra Salomon muy ligera y que, con frío, evacúa mucho el sudor y con calor mantiene algo de humedad. La capa es muy útil para no quemarse el cuello.
  • gafas de sol: los ojos, como la piel, también se ven expuestos a los rayos del sol. Hay que protegerlos. Desde las 11 de la mañana aproximadamente a mí se me hacían necesarias.
  • chanclas: yo las llevé por dos razones. La primera para ducharme en los albergues y evitar coger hongos en los pies. La segunda para caminar durante las tardes por los pueblos o por el albergue sin tener que volver a calzarme las zapatillas y darle un respiro a los pies. He de decir que muchas veces caminaba descalzo allá donde iba ya que me daba mucha liberación a los pies y las piernas.
  • toalla: para secarse después de la ducha... obvio, ¿no?
Con respecto al botiquín, al aseo personal y cuidado de los pies, yo llevé:
  • minineceser aseo personal: en mi caso sólo llevaba el cepillo de dientes. A modo de curiosidad, como el cepillo que quería llevar era muy largo le corté la caña para que cupiese en la bolsa en la que lo quería meter. Lo importante era minimizar el espacio y maximizar la utilidad. Obviamente el cepillo se quedó en Santiago...
  • vaselina: para los pies y pliegues. La vaselina crea una capa oleosa que provoca que la fricción del pie con la zapatilla y calcetines no sea tan abrasiva y retrasa la aparición de ampollas.
  • crema rozaduras: yo llevé Natusan, una crema que se utiliza para las rozaduras que le salen a los bebés. En mi caso la utilicé todos los días como primera capa sobre la planta de los pies y las zonas donde preveía que iba a rozarme más la zapatilla. En alguna ocasión la utilicé para curar alguna rozadura que me salió en la ingle.
  • crema solar: imprescindible para cuidarse de los rayos del sol sobre todo a sabiendas de que nos vamos a pasar muchas horas bajo el abrasador sol del verano en la llana Castilla.
  • minibotiquín
    • gasas
    • betadine
    • aguja (gruesa, intramuscular)
    • jeringuilla
    • compeed
    • esparadrapo
    • venda adesiva
    • aguja
    • hilo
    • alguna droga: paracetamol en mi caso que, afortunadamente, no necesité.
Del botiquín explicar que llevé una aguja y una jeringuilla para en caso de tener grandes ampollas extraer el líquido con la jeringuilla e inyectar betadine en el interior. Hay que destacar que este procedimiento es muy muy muy desagradable (escuece a muerte) ya que estamos desinfectando una zona que no tiene piel. La ventaja de este método es que haciéndolo así, se cura la herida por debajo de la piel de tal forma que cuando esta se cae la parte de abajo ya está seca y se está generando piel nueva. Yo no tuve que hacerlo ningún día, sin embargo, a mí no se me ocurriría hacerlo a mitad de ruta, puesto que, como digo, se trata de un proceso muy desagradable. De haberlo tenido que hacer lo habría hecho al finalizar cada etapa.

Por otro lado, el hilo es otra forma de tratar las ampollas. Se pincha la ampolla con el la aguja y se atraviesa la ampolla con el hilo previamente empapado en betadine. Se corta el hilo dejando la ampolla atravesada por el hilo. Además de desinfectar ligeramente la herida evita que el líquido se vuelva a quedar dentro de la ampolla formando bolsa de nuevo. De esta forma la ampolla se va secando antes.

Otros aparejos
Además de la ropa y el botiquín en mi mochila llevé:
  • saco de dormir: un saco de 350 gramos (fino como una pequeña manta) que apenas ocupaba espacio.
  • navaja multiusos: yo llevo una muy pequeñita, apenas pesará 10 gramos. Nunca está de más llevar algo así por si acaso.
  • mechero: sirve para desinfectar las agujas.
  • cámara de fotos + cargador: además de para documentar el camino de Santiago, yo llevé una pequeña cámara de fotos que también grababa vídeo de tal forma que en los momentos de mayor bajón y soledad (yo fui solo los 14 días) uno puede hablarle a la cámara y expresarle tu yo del futuro cómo te sentías o qué problemas estabas teniendo. Esto para mí fue bastante liberador ya que una vez que lo cuentas pierde poder en tu cabeza y no pesa tanto. 
  • móvil + cargador: yo llevé un smartphone con conexión a internet para compartir con familiares y amigos mi progreso día a día. Para ahorrar batería, ya que los smartphone tienen ese grandísimo problema, yo lo llevaba totalmente apagado. ¿Por qué? Hay muchas zonas del camino de Santiago con mala cobertura y en esas zonas los teléfonos móviles están continuamente buscando red y eso puede hacer que nos quedemos sin batería en menos de una hora. ¿Por qué no en modo avión? El calor durante el camino haría recalentarse mucho al teléfono en caso de ir encendido (más que si va a apagado) lo que haría que la duración de la batería fuese muchísimo menor.
  • libreta y bolígrafo: cada tarde, apuntaba en mi libreta qué había comido, cómo me encontraba físicamente, qué cosas había sentido o pensado durante todo el camino y qué gente había conocido.
Nunca olvidarse
  • pasión e ilusión: si uno no tiene pasión o ilusión por lo que hace no merece la pena hacer este tipo de cosas.
¿Cuánto pesaba el equipaje completo?

El peso total del equipaje en seco era de 3 kilos. En este sentido hay que decir que la cantidad de agua que se rellenaba era especialmente importante ya que, en caso de llenar totalmente la bolsa de hidratación, el peso aumentaba en un 66% y se notaba la diferencia a la hora de correr. De hecho, la bolsa de hidratación la llené a tope sólo una vez y cuando me puse la mochila y empecé a correr tuve que bajar bastante el ritmo. Para quien piense que no influyen dos kilos para correr, decirle que la diferencia es abismal y físicamente se nota esa carga extra.
¿Qué no usé pero que volvería a llevar?
  • La malla pirata. Aunque no la usé en esta ocasión la volvería a llevar. Pensándolo fríamente era mi única prenda de abrigo para las piernas. En caso de frío o lluvia la malla habría sido de gran utilidad. Quizá el mayor inconveniente de cargar con ella fue el volumen que ocupaba, no así tanto el peso.
  • Algunas cosas del botiquín como la jeringuilla y la aguja no tuve que utilizarlas, sin embargo, las volvería a llevar, apenas ocupan espacio y no pesan nada y pueden ser muy útiles en un momento dado.
  • Tampoco tuve que usar el paracetamol, sin embargo, volvería a llevarlo. Nunca se sabe cuándo puede dolernos la cabeza o cuando un dolor muscular, en mitad de la nada, puede ponernos en jaque.

¿Qué no volvería a llevar?
Estoy bastante orgulloso de la selección de material que hice ya que utilicé el 95% del material que llevé.

¿Qué habría llevado?
  • Gel de ducha y/o champú. Prescindí de ello y quizá, en algunos momentos me hubiera apetecido darme una duchita y restragerme con un buen gel de ducha y lavarme la cabeza con un buen champú. Es totalmente prescindible, no va a pasar nada por ducharse sin geles y/o champúes durante dos semanas.
  • Un botecillo de detergente líquido. Muchos albergues te venden detergente para lavar la ropa en las lavadoras que hay. En mi caso lavé toda mi ropa a mano siempre para no arriesgarme a que una lavadora se comiera una de las pocas prendas que llevaba en mi equipaje. La ropa que llevaba era ropa muy específica y difícil de encontrar en el camino, además de que en caso de tener que comprar ropa nueva el riesgo de rozadura era muy grande. En el caso de los calcetines, que eran los que más suciedad acumulaban, un poco de detergente líquido habría facilitado la labor. Aún así, siendo concienzudo en el proceso de lavado la ropa queda perfectamente y lista para su uso lavándola a mano y sin detergente.
¿Qué pasa con el agua?
En mi caso, para portar el agua, llevé una bolsa de hidratación de 2 litros con tubo para poder adaptarla a la mochila e ir bebiendo a través de él cómodamente mientras corría. ¿Son necesarios 2 litros de agua? En según qué partes del camino es recomendable rellenar la bolsa al completo. Hubo tramos de hasta 17 kilómetros en los que no encontrabas más que campos de alfalfa y la nada a ambos lados del camino. Ni un pueblo y mucho menos una fuente. Nunca llegué a quedarme sin agua, aunque sí llegué a estar al límite.

Cabe destacar que a partir de León el número de fuentes en el camino se reduce drásticamente de tal forma que es recomendable rellenar un poco más de agua por si acaso. En Galicia hay que remarcar dos circunstancias: hace menos calor pero hay más humedad. Con mucha humedad se tiende a sudar más aunque la sensación de calor sea menor, hay que tener mucho cuidado con esto y no dejar de beber durante todo el recorrido.

Tuve mis dudas sobre si llevar pastillas de sales o no. Finalmente no las llevé y no tuve ningún problema. Intentaba beber alguna bebida isotónica cuando veía que sudaba mucho y también comía cosas con alto contenido en sales minerales: jamón, frutos secos, etc. Un buen rehidratante es la cerveza, pero sin alcohol, ya que el alcohol necesita ser expulsado del cuerpo y eso requiere de más líquido por lo que beber mucha cerveza con alcohol y correr puede provocar que nos deshidratemos más rápidamente. Por no hablar de que te emborrachas fácilmente si te tomas dos cervezas sin haber comido nada después de haber corrido durante 8 horas. Y hablo desde la experiencia.

En mi caso iba controlando mi hidratación a través de la orina. Es importante controlar el color (ni muy claro ni muy oscuro) y la frecuencia con que hacemos nuestras paradas hidráulicas. En mi caso había ocasiones que paraba hasta 3 veces desde que arrancaba a correr por la mañana hasta la hora de la comida, lo que significaba que me estaba hidratando bien y, quizá un poco de más, ya que mi cuerpo iba eliminando el líquido sobrante. Sin embargo, en las olas de mayor calor no paraba ni una sola vez a orinar ya que el cuerpo estaba aprovechando todo el líquido que yo bebía para mantener la temperatura del cuerpo a través del sudor.

¿Y qué como?
Este asunto me llevó muchos quebraderos de cabeza y durante los primeros días fui probando diferentes cosas hasta que llegué a la conclusión que la mejor opción para llegar con energía suficiente al final de cada etapa, era hacer buena carga de hidratos durante la tarde/noche y comer algo con alto contenido calórico y de lenta absorción (hidratos de absorción lenta, como pan, pasta o arroz) a mitad de etapa. El mayor inconveniente de hacer una comida en el camino (en mi caso opté, tras muchas pruebas por comerme un bocadillo de jamón hacia las 11 o 12 de la mañana) es que con el estómago lleno y en plena digestión el cuerpo funciona bastante más lento ya que la digestión requiere mucha concentración de sangre en el estómago.

Otras cosas de interés
Este consejo es aplicable no sólo al camino de Santiago sino a cualquier ruta que sea haga por larga o corta que sea. Relativiza lo que te diga la gente. Por lo general, la gente no tiene conciencia de la distancia que hay entre dos sitios. En una ocasión, pregunté a un señor a qué distancia quedaba el siguiente pueblo y me contestó que en a 9 kilómetros. Llegué en 20 minutos. Realmente había 3 kilómetros. Es un ejemplo llevado al extremo pero cuando uno no lleva ninguna referencia espacio temporal hay que mantener la calma 

Aunque uno haga el camino de Santiago por motivos deportivos hay cosas que uno no debe dejar de hacer. Hablar con la gente del camino es una de las cosas que mayor placer me daba cuando llegaba a los albergues. Cada persona es un mundo y existen unas curiosas ganas de compartir y todo el mundo tiene algo que aportarte.

No vayas con prisa, párate a mirar y observar el paisaje. Levanta la cabeza mientras corres y mira a tu alrededor, haciendo el Camino de Santiago uno puede disfrutar de vistas que en coche jamás vería.

Por último, no dejes de disfrutar cada minuto, cada kilómetro, cada lugar, cada persona. Si no lo haces, cuando llegues a Santiago te darás cuenta de que sólo has perdido el tiempo.

Actualización: había olvidado hablar sobre el peso total del equipaje. Gracias Álvaro.

24 comentarios:

corredor del norte dijo...

He leído muy atentamente su entrada y quiero destacar primero, su profesionalidad y generosidad. Pocas veces puede un corredor no experto, que otro corredor cuente de primera mano, sin tapujos y mostrando todas las cartas, su experiencia y las lecciones que aprende.

Quizás no sea un texto para todo el mundo, pero lo es de un valor altísimo para todos aquellos que, como yo, hemos decidido convertir del correr nuestra pequeña pasión. A mis 56 años, no puedo ocultar la alegría de ver gente joven sana, alegre, generosa y llena de tanta energía. Seguiré leyendo su blog y leeré sus otras entradas.

Un afectuoso saludo David.

David Roncero Domínguez dijo...

corredor del norte: celebro que le sea de utilidad y que le haya parecido interesante la entrada. Para mí, no existe otra opción que compartir lo que vivo y aprendo y que los demás (entre ellos mis familiares y amigos) puedan vivirlo, en cierta medida, y aprendan de mis experiencias.

Siéntase como en su blog, todo el mundo es bienvenido.

Disfrute y sea feliz.

Patxi García dijo...

A través del comentario que has hecho al artículo de Sostres por la muerte de la corredora en Cavalls he llegado a tu blog. Sorpresa agradable la que me he llevado al conocer tu experiencia en el camino de Santiago. Le estoy dando vueltas a hacer algo similar. Sin duda, tu experiencia me servirá de mucho.

De paso, te invito a visitar mi blog:

http://malamuterunner.blogspot.com.es/

No lo actualizo mucho, pero puede haber alguna cosilla interesante.

Saludos de un "humilde" trotador!!

David Roncero Domínguez dijo...

Patxi García: anoto tu blog para seguir las aventuras que compartas. Yo seguiré por aquí compartiendo todo lo que vaya aprendiendo sobre el mundo del ultrafondo.

Bienvenido, ponte cómodo.

Disfruta y sé feliz.

Rocio dijo...

Yo recomendaría que siempre cuando salgas a realizar una tarea deportiva busques de tener una buena asistencia de viajes para evitar inconvenientes que surjan accidentalmente

David Roncero Domínguez dijo...

Rocío: muchas gracias. Lo tendré en cuenta para futuros viajes.

Saludos.

Carles dijo...

Hola a todos!
Me gustaría que me dierais vuestra opinión.
Soy deportista, y hace tiempo que me ronda por la cabeza hacer el camino de santiago solo y corriendo, mi motivación es la búsqueda de mi límite personal.
Tengo 20 años y práctico hockey hierba, asi que no soy ningún alteta de fonda ni nada parecido.
Pero me siento fuerte y con entreno creo que podría llegar a hacerlo.

Que os parece? creeis que seria factible? Me intresa mucho vuestra opinión al respecto.
Tampoco no tengo por ahora mucha idea cual seria el camino adecuado para hacerlo.

Muchas gracias!

David Roncero Domínguez dijo...

Carles: no soy experto en esto de correr larga distancia y la resistencia, sin embargo, haré algunas reflexiones en voz alta por si te sirven.

Hacer el Camino de Santiago es algo que merece la pena, siempre. Lo bonito es que cada peregrino hace un camino diferente. ¿Hacerlo corriendo? Yo me lo planteé como un paso más allá en la exploración de mis límites. Había hecho ya varios ultras de 100 kilómetros y hacer tiradas de 4 o 5 horas por la montaña se hacía fácil y no me cansaba apenas (digamos que me permitía seguir haciendo mi vida normal).

Hacerlo corriendo es más un tema mental que físico, aunque sería temerario por mi parte no advertir que el daño físico es notable. Si estás hablando de hacer etapas de 20 o 25 kilómetros es asequible si estás en forma (en forma corriendo, ¡ojo!), sin embargo, piensa que sería correr medio maratón al día sin descanso. Esa es la parte dura, levantarte por la mañana con sobrecarga muscular y molestias en las piernas y tener que enfrentarse de nuevo a otra etapa. Si hablas de hacer distancias más largas mi obligación es desaconsejártelo si no tienes una amplia experiencia en la carrera a pie.

Para mi próxima aventura he estado tres meses de acondicionamiento físico y en breve comenzaré a meterle volumen al entrenamiento. El trabajo de fuerza es muy importante para que la musculatura de las piernas agarre fuertemente las articulaciones y estas sufran lo menos posible.

También depende desde dónde lo quieras hacer. Si pretendes hacerlo completo (desde Roncesvalles) y tienes que tener en cuenta que son aproximadamente 31 etapas, es decir, 31 días seguidos corriendo. Pocas etapas son menos de 25 kilómetros. El desgaste articular es brutal y hay que tener en cuenta que pueden sufrirse consecuencias. También hay que observar que el desgaste fisiológico es brutal. También hay que tener en cuenta que el corazón también sufre mucho.

Sobre lo de correr solo es importante saber que la parte psicológica de la larga distancia también se entrena. Uno puede verse en mitad de Palencia, con la meseta por delante, la cabeza puede fallarnos (de verdad, falla) y hay que saber manejar eso o lo primero que pensarás será: me cojo un autobús y me vuelvo a casa. También es cierto que es la parte más bonita, venirse abajo y reconstruirse en un mismo día... varias veces.

Con respecto al "equipaje" es importante escoger bien la época del año ya que el equipaje debe ser mínimo. En invierno se hace complicado ir sin asistencia ya que la ropa de invierno ocupa mucho más que la de verano así que es difícil llevar ropa suficiente para rotar al menos cada día. Aunque los albergues son cerrados en invierno es probable que por las noches haga frío y el saco que se necesita es grande y apenas te cabría más para llevar en la mochila.

En este sentido te diré que hay empresas que hacen portes de equipaje a través del camino de Santiago lo que te permitiría ir cada día con lo necesario para afrontar la etapa y tener en el destino todo lo necesario para ducharte y cambiarte de ropa.

Carles, no pretendo ni mucho menos desanimarte a que afrontes un reto como este, simplemente intento plasmarte el infierno en el que te puedes meter con un pequeño golpe de realidad. La prudencia es un grado y en parte cuando yo lo hice me salté un poco esa prudencia en busca de mis límites sin saber si sería capaz, sin embargo, contaba con alguna experiencia en larga distancia.

Si finalmente te animas a hacerlo, no dudes en ponerte en contacto conmigo (puedes usar la dirección de correo del blog elrinconbarrido@gmail.com) por si te puedo ayudar en algo (material, etapas, planificación...).

En Facebook existe una página que se llama Peregrinos Runners que cada cierto tiempo hacen tramos del camino corriendo. Échale un vistazo porque allí también puedes encontrar gente con experiencia.

Espero haberte servido de ayuda.

Disfruta y sé feliz.

Carles dijo...

Muchas gracias David, me ha servido de bastante, la verdad es que creo que 20 kilometros diarios los podría hacer. Si me decido a hacerlo me pondré en contacto contigo!
Si alguien más me quiere dar su opinión o consejo sería genial!
Salud!

Mª Jesús Duque Romero dijo...

Hola, yo estoy haciendo el camino de Santiago corriendo desde mi pueblo. No llevo mochila ni nada, porque al terminar la etapa suelo volver al punto de partida. No soy capaz de correr portando cosas. Enhorabuena por tu hazaña. Si quieres ver mi experiencia mira el blog correrasantiago.blogspot.com

OPI-NO dijo...

Me encanta la idea.
¿Cuántos Km corrías a diario?¿los hacías seguidos o lo distribuías por tiradas en el mismo día?
Un saludo

David Roncero Domínguez dijo...

Yo hacía entre 50 y 60 kilómetros diarios y tardé 14 días. Lo hice al estilo peregrino: llevaba conmigo todo el equipaje, comía de lo que podía portar o comer y lavaba la ropa en los albergues.

Los hacía todos del tirón ya que para mí era importante llegar lo antes posible a los albergues para no quedarme sin sitio. Hacía una pequeña parada de 15 a 30 minutos para comer algo más consistente pero por lo demás las paradas eran anecdóticas.

Si te animas a hacerlo y necesitas algo en lo que te pueda ayudar no dudes en contactarme.

Disfruta y sé feliz.

Jesus Sanz dijo...

Un gran post, muchas gracias. Y las respuestas a los comentarios, realmente útiles.
Unas preguntas.
¿Solo llevabas agua o a veces isotónicas?
¿Algún tipo de gel o similar?
¿No echaste de menos unos bastones?
Sobre los posibles bidones colgando de la mochila, ¿no crees que serían una molestia por el movimiento?
¿Alguna rozadura con la mochila tantos días seguidos?

SI sacas un rato para contestar, estupendo.
En cualquier caso, te reitero mi agradecimiento por el post.

David Roncero Domínguez dijo...

Jesús: respondo a tus preguntas

¿Solo llevabas agua o a veces isotónicas?
Sobre todo agua aunque intentaba tomar aquarius (es la única bebida isotónica que se puede conseguir en casi cualquier punto del recorrido). Hay que aclarar que tengo la suerte de no perder muchas sales o al menos no achacarlo con calambras o deshidratación por eso en mi caso la isotónica no fue ningún problema.

Si realmente necesitas sales, isostar tiene unos tubos con pastillas de sales. Yo las utilizo para recuperar de los entrenos y a veces durante los entrenos (http://www.decathlon.es/power-tabs-naranja-id_8058597.html)

¿Algún tipo de gel o similar?
No utilicé nada e comida deportiva. Todo lo que comí fue lo que podía conseguir en el camino. Intentaba llevar encima frutos secos y siempre algo dulce (chocolatinas y azúcar). Si la pregunta va hacia qué hacía si tenía pájaras la respuesta es beber y tomar algo dulce, y desde luego no parar. Las pájaras son bajones de energía y si continúas con la demanda el cuerpo termina por conseguirla de algún lado. Normalmente cuando te pasas horas corriendo la mayor fuente de energía pasa a ser la grasa.

¿No echaste de menos unos bastones?
Cuando hice el camino de Santiago no usaba bastones entonces no los eché en falta. El terreno no es muy técnico y/o empinado por lo que los bastones hoy tampoco los llevaría. Pero esto es sólo mi caso concreto ;)

Sobre los posibles bidones colgando de la mochila, ¿no crees que serían una molestia por el movimiento?
Hay formas artesanales de colocarlos para que no se muevan tanto. Próximamente lo usaré y te podré contar la experiencia concreta :D


¿Alguna rozadura con la mochila tantos días seguidos?
La mochila que llevé tiene un buen almohadillado en la parte trasera y cada mañana me preocupaba de llevarla bien apretada al cuerpo y que el contenido estuviera bien sujeto para que no se moviera. Esto último era realmente fácil ya que al llevar la mochila tan llena de cosas no había mucho espacio libre :P

Si finalmente te animas a hacer el camino de Santiago corriendo, por favor, avisa y si puedo me acerco a correr alguna etapa contigo o incluso, por qué no, todo el camino de nuevo xD

Un abrazo y buen camino.

Nacho Hernando dijo...

Lo primero de todo, me gustaria agradecerte que estes compartiendo tus esperiencias y tu pasion del correr con todos nosotros.

y lo segundo darte la enorabuena!!

Me estoy planteando hacer el camino de Santiago corriendo desde Santo Domingo de la calzada (La Rioja). De momento lo voy a hacer solo, a no ser que algun amigo se apunte. No soy ningun corredor profesional pero si un loco enamorado de este mundo. Soy el capitan de cross en mi equipo universitario NHTI. Concord,NH en USA.
Corro todos los dias una media de 20K en montana, caminos... no he echo ningun ultra pero si varias maratones de montana, ahora mismo la unica que tengo importante es en colorado llamada Pikes Peak, que es el 16 de Agosto, echale un vistazo, te va a gustar.

Mi pregunta seria en que mes recomendarias tu hacerlo, mis posibilidades son Junio, Julio?

Me gustaria hacerlo en 2 semanas, como ya he dicho desde Santo Domingo dela Calzada a Santiago de compostela, que media de Kilometraje recomendarias tu que hiciera por etapa?

Mas o menos, cuanto dinero decesitaria llevar para "sobrevivir"?

Muchisimas gracias, por compartir tus esperiencias con nosotros.

Nacho Hernando
Sky is the limit

David Roncero Domínguez dijo...

Nacho: muchas gracias por tus palabras.

Con respecto a hacerlo bien en junio o bien en julio no hay mucha diferencia con respecto al clima. Sí es cierto que julio es un mes más caluroso (sobre todo por Burgos y Palencia), sin embargo, en ese sentido no te influirá mucho. Otra diferencia es que julio es un mes en que mucha gente está de vacaciones y los albergues están más llenos. Yo lo hice a finales de julio y no tuve ningún problema hasta que no llegué a Galicia donde mucha gente empieza su camino.

Sobre el dinero pues los albergues cuestan entre 9€ y 15€ (en algunos basta con dejar la voluntad). Como supongo llevarás una mochila pequeña (por eso de no cargar con muchos kilos de equipaje) lo de cargar con comida se hace complicado y te tocaría ir comprando comida por el camino. El recorrido del camino de Santiago pasa por muchos pueblos y siempre podrás encontrar un sitio donde te ponga un bocadillo o una ensalada por poco dinero. No te sé estimar cuánto podría ser porque en esto no eché cuentas ya que para mí la alimentación fue clave.

Sobre el kilometraje, depende de tu capacidad. Yo hacía unos 50 diarios (algunos días menos y otros días más) y se hizo cuesta arriba los cuatro primeros días, después de eso la cosa empezó a fluir muy bien. Te recomiendo que entres en esta página web donde puedes ver las etapas que hay más o menos establecidas: http://caminodesantiago.consumer.es/los-caminos-de-santiago/frances/

Creo que eso es todo. Si hay algo más en lo que te pueda ayudar, no dudes en contactarme y si finalmente te animas a venir avisa y si puedo me acerco a hacer contigo algunas etapas ;)

Un abrazo.

Nacho Hernando dijo...

Muchas gracias David, y con el tema de la comida estoy con tigo,no podemos escatimar de alimentos ya que son clave para ser capaces de correr esas distancias.

Te mantendre al corriente.

Un abrazo

antonio el cartero dijo...

hola david soy antonio tengo 55 años voy a hacer el camino desde s. juan de pie de port en 13 dias soy atleta hace 10 años y tengo artritis reumatoide controlada co alimentacion y sin medicamentos. gracias por tus consejos. espero un ultimo consejo tuyo gracias

David Roncero Domínguez dijo...

Sólo una cosa te diría: come bien e hidrátate. Y sobre todo disfruta mucho, es una aventura increíble.

Un abrazo y buen camino.

jordi ornosa dijo...

Hola David
Si tuvieras 5 dias para hacer el camino
de Santiago desde que etapa partirías
teniendo en cuenta que fueras capaz de
terminar un maraton de asfalto en 03:30???

David Roncero Domínguez dijo...

Jordi, lo primero darte las gracias por tu comentario.

Creo que en este caso cuánto hagas en un maratón no es significativo. Hacer larga distancia, como hacer parte del Camino de Santiago corriendo, es más mental que físico. Yo no soy un gran atleta (mi mejor marca en maratón es 3h21) y conseguí hacer 14 días a media de 50k diarios. Lo que sí tengo es una cabeza bien amueblada y capacidad de sufrimiento que es de lo que va todo esto.

En el caso de hacer el Camino de Santiago corriendo veo dos planteamientos: hacer el Camino de Santiago al estilo peregrino pero corriendo o buscar en hacer el Camino de Santiago un reto personal.

Si se trata de lo primero quizá 30k sean asequibles en dos tandas de 15 o una de 20 y una de 10 (esto también depende de las distancias entre poblaciones). Te permitirá disfrutar del Camino y no tener que sufrir durante 5 días.

Si por el contrario lo que buscas es un reto ve un paso más allá. Yo calculé la media de kilómetros viendo cuántos era capaz de hacer entrenando en montaña y observándome al día siguiente. La clave no es cómo terminas un día sino cómo te levantas al siguiente. No te voy a engañar, durante los cuatro primeros días levantarse de la cama fue muy duro: estaba totalmente contracturado (a pesar de que estiraba tres o cuatro veces al terminar) y tenía los pies bastante doloridos. El peor momento del día era volver a calzarse las zapatillas por la mañana. De hecho, los primeros días, cuando paraba a almorzar, me quitaba las zapatillas para dar descanso a los pies, sin embargo, con el paso de los días, dejé de hacerlo por el dolor que me suponía volver a meter los pies en ellas.

Creo que te vas dando cuenta de que se trata más de algo mental, de capacidad de sufrimiento, que de algo físico.

Por último, y no menos importante, sólo puedo decirte que hagas lo que hagas, disfrutes El Camino. Se trata de algo muy especial y se conoce gente muy interesante y se ven paisajes increíbles.

Cualquier cosa en que te pueda ayudar no dudes en volver a escribirme.

Un abrazo y buen camino.

Anónimo dijo...

muchas gracias David por tus consejos

Fran Jaen dijo...

Q crack¡¡ muy correcto y educativo, me voy dentro de un mes mal contado, la diferencia es q lo hago desde Sevilla y quiero hacerlo en un mes aproximadamente, tb corriendo, mi miedo es una lesión, pero sino puedo correr habrá q andar :(, así que cuando lo termine te dejaré un nuevo comentario para decirte en q me equivoque o en q no, un saludooooo

David Roncero Domínguez dijo...

Fran: ¡Eh! ¡Qué pasada! ¿Qué ruta vas a seguir? ¿Cuánto tiempo estimas? Por favor, mantennos informados para que todos aprendamos de tu experiencia.

Cuando vuelvas hablamos para escribir algo para www.enautosuficiencia.com

Un abrazo y gracias por tu tiempo.